• Contundencia y exquisitez musical en Nitsa Club

    Contundencia y exquisitez musical en Nitsa Club

    Te contamos nuestro paso por el prestigioso club barcelonés el pasado 8 de diciembre

    Llegaba el puente de diciembre, una fecha repleta de multitud de alternativas para todos que buscamos pegárnosla en condiciones. Pero nosotros lo teníamos claro. Si andabas cerca de la ciudad condal, y lo tuyo es la electrónica de calidad, tenías una cita más que obligada en la sala barcelonesa, Apolo

    Acostumbrados a la programación de lujo que es habitual en este club, la noche de este viernes no iba a ser para menos. La organización ofrecía una propuesta de artistas bastante exclusiva, debido a la rara vez que podemos contar con ellos en nuestro país. Dividido el club en dos salas, Nitsa sería la encargada de albergar los sonidos más duros de la noche. Contando como invitados especiales al joven artista emergente asentado en el sello de Dystopian, Alex.Do, y teniendo como plato fuerte, al veterano, y responsable del prestigioso sello Electric Deluxe, Speedy J. Mientras que Astin, la nueva idea del club barcelonés, acogería los sonidos más exquisitos y armoniosos de la noche, en forma de dos actuaciones en directo protagonizadas por Ross From Friends y Lauer.

    Tras un rápido acceso al club sin ninguna cola, fuimos directos a hacer la primera parada en Nitsa. Encontrando al residente Shelby Grey corriendo el telón de este escenario. Jugaba en casa, y demostró que él, mejor que nadie, sabía como ir arrancando los bailes de hasta los más rezagados. Deslumbrando con un recital de techno muy acertado para la hora en la que abarcaba su actuación, que fue intercalado con numerosos cambios de ritmo que hicieron una sesión muy amena. Con la que dio una clase magistral de la importante labor que es realizar un warm up en condiciones.

    Llegaban las dos de la madrugada, y como un clavo Alex.Do tomaba los mandos de la nave. El alemán empezó a subir la temperatura de una pista de baile que se iba llenando más, y más. Desde un primer momento supo como atraparnos por completo en una burbuja de techno mental a la par que bailable, repleto de sonidos profundos y llenos de melodías que nos hicieron teletransportar a otro planeta. 

    Demostró que a pesar de su temprana edad, técnica no le faltaba. Fascinando con un perfecto desarrollo de sesión, en la que en los últimos instantes dejó de lado sus sonidos más melódicos e hipnóticos, y fue sacando su lado más agresivo. Evolucionando así hacía un sonido más potente y duro, con el que ofreció una buena dosis de contundencia, pero sin ir más lejos, preparándonos el cuerpo para otro de los pilares de la noche.

    Tocaba hacer una escapada hacía la sala Astin, y poner toda nuestra atención en el directo de Ross From Friends. Pudiendo comprobar la excelente transformación por la que había sido sometida esta sala en cuanto a sonido, escenario y amplitud. El británico, junto con el resto de la banda, se mostraban equipados hasta la médula: guitarra, teclado, saxofón, y demás cacharrería, en las que pudimos apreciar launchpads y sintetizadores modulares. Sirviendo a la perfección para deleitar con un live cargado de su mejor material. En el que a golpes de beats, y fluyendo a través de sonidos vanguardista y ochenteros, adornados en ciertos momentos por vocales seductoras, cumplieron con creces las delicias de todos aquellos que buscaban los sonidos más exquisitos de la noche.

    Entre actuaciones en directo andaba la cosa en esta sala. Era el turno de uno de los integrantes del grupo Tuff City Kids, Lauer. Consiguiendo brillar por luz propia, gracias a un recital en la línea de delicadez musical del artista anterior. Pero en el que fue cambiando el tercio hacia sonidos más pisteros e improvisados. Guiándonos a través de un viaje musical, repleto de melodías houseras, adaptadas a la perfección a los bailoteos que nos pedía el cuerpo a estas horas de la madrugada.  Donde pudimos escuchar temas como su remezcla a "Wall", o su reciente "Phlipper", que entraban como autenticas delicias por los oídos de los allí presentes.

    Regreso a Nitsa, para poner fin a esta noche de la mejor manera posible. Speedy J se encontaba "martillo de guerra" en mano, con el que se hizo desde el primer minuto de la pista de baile canción tras canción. Desplegando toda su artillería pesada, a base de bombo firme y un sonido arrollador, con un notable aumento de BPMs conforme iban trascurriendo los minutos de su actuación. Dejando una sesión para enmarcar, repleta de techno en mayúsculas, con guiños industriales y ácidos, con la que nos hizo sumir en una autentica locura, enfatizada por la potencia sonora de la que es característica esta sala. Llegando los momentos álgidos de su set con temas como el "Reign of Terror" de Dax J, o su remix a "Machine".

    El holandés estaba jugando su papel de maravilla, haciendo que el tiempo pasará volando, hasta que los relojes marcaron las 6 de la mañana. Y ni un minuto arriba, ni uno abajo, tocaba despedirse entre numeroso aplausos del artista, y la más que brillante noche que nos había otorgado la organización.

    No pierdas detalle a la programación que Nitsa tiene preparado en las proximas semanas.